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Higiene en el mundo: Japón

Tempo di lettura - Regina Paper for People Tiempo de lectura: 3 min

Para comprender mejor la higiene en el mundo, vamos a realizar un viaje muy largo, con diferentes etapas en muchos sitios, para entender los hábitos que tiene cada país, definidos a lo largo de la historia. Hoy, el viaje que llamamos “Higiene en el mundo” nos lleva hasta Japón. 

El país nipón es famosos por el manga, la tecnología, el sumo, el sushi, el kimono, el bonsai o el papel origami. Y en Japón la cultura de la higiene está muy arraigada a la sociedad, tanto que es un aspecto que se enseña en las escuelas. Los alumnos colaboran desde muy pequeños con sus profesores en la limpieza de las clases.

 La sociedad japonesa es ordenada y respeta el bien común, algo que está muy ligado al profundo respeto que tienen hacia los demás y hacia lo público. Este respeto tiene sus raíces en los orígenes del estado japonés en el siglo VI, cuando el budismo llegó a la isla, propuesto por el rey de Corea al emperador japonés como un método para hacer el país más gobernable, comenzando por la “constitución” (vigente hasta 1890), en la cual estaba  detallado que el vasallo debía lograr el bien común y no el suyo propio, con un espíritu de sacrificio y profundo respeto por los asuntos públicos. 

Por lo tanto, podemos entender que en Japón” limpiar es bueno”. Entre las reglas no escritas encontramos que la basura es una cosa propia, por lo que no podemos esperar a que alguien se responsabilice de limpiarla. Existen papeleras públicas y la gente hace uso de ellas (algo lógico por otra parte). Todas las mañanas, los ciudadanos limpian la acera que se encuentra enfrente de sus casas, así como sus oficinas. También se organizan para labores mancomunales como drenar los canales de agua, la poda de árboles o los baños públicos. 

En una sociedad como la japonesa la higiene del cuerpo no se considera un derecho inalienable. En cada ciudad hay baños públicos con duchas creados para las personas más pobres.

Además, antes de acceder a un santuario es obligatorio lavarse las manos y boca para purificarse. El ritual del baño está muy presente en los hogares japoneses, y es muy especial ya que se enjabonan sentados en un taburete y se enjuagan con el agua del lavabo. Una vez aclarados, se meten en una bañera limpia. Pero ese mismo agua lo reutilizan otras personas que más tarde tomarán un baño. 

El respeto por los demás se refleja en que los primeros en bañarse en una casa son siempre los invitados. 

Y si padecen resfriados, es costumbre usar una máscara, ya que estornudar o sonarse la nariz se consideran signos de grosería.